Cómo un pueblo de Granada consiguió hacerse con un enorme laboratorio de fusión nuclear

El proyecto IFMIF DONES probará los materiales de los futuros reactores de fusión nuclear. ¿Qué hizo de Escúzar un entorno idóneo?

M. R. Martín

En unos terrenos de Escúzar, un pueblo situado a media hora de Granada, se está trabajando para levantar los primeros edificios de un gigantesco proyecto: IFMIF DONES. La que será la mayor instalación científica de España se convertirá en uno de los pilares para conseguir hacer rentable la fusión nuclear, la energía de las estrellas. Mientras en Caradache, al sur de Francia, lleva años construyéndose el mayor reactor de fusión experimental del mundo (ITER), el acelerador de neutrones de Granada servirá para probar los materiales con los que se construirán los futuros reactores comerciales.

Mientras las excavadoras trabajan ya en la parcela de 100.000 metros cuadrados cedida por el Ayuntamiento de Escúzar, las autoridades siguen dando pasos y buscando aliados para un proyecto que costará 700 millones de euros, de los cuales sufragará un 50% el Gobierno central y la Junta de Andalucía. En su día, optaron al proyecto Polonia, Croacia y España; finalmente, Croacia se sumó a la candidatura española y nuestro país será el que albergue el acelerador de partículas.

¿Por qué Andalucía?

¿Qué tiene Escúzar para que vaya a convertirse en sede de una infraestructura crítica que acaparará millones de inversiones? Según José Aguilar, Coordinador de la Oficina Técnica de IFMIF-DONES, "una de las condiciones que se plantearon para el desarrollo de esta gran infraestructura internacional era que se instalase en una región con alta intensidad de fondos estructurales. Eso fue lo que llevó a sondear, entre otras, a Andalucía".

IFMIF DONES: el espectacular proyecto de fusión nuclear que se está gestando en Granada

Era sólo, cuenta, "el principio del camino": lo que ha hecho idóneos a Granada y Escúzar para albergar IFMIF DONES ha sido, afirma, "la magnífica acogida institucional y popular al proyecto", apoyado "unánimemente por todas las instituciones, empresas y fuerzas vivas" de la región.

Aguilar también subraya "el importante valor que aporta la Universidad de Granada, con sus ingentes recursos tecnológicos y científicos". Según cuenta, "aún no se ha encontrado el caso en el que las instituciones, los municipios de Escúzar o Granada o la propia Universidad de Granada hayan tenido que decir que no a algún requisito del proyecto por falta de las ganas o las capacidades para cumplirlo". Según el responsable de la infraestructura, "cuando se trata de una instalación internacional que cualquier municipio del mundo querría acoger, lo que diferencia a un emplazamiento candidato de una verdadera sede es la capacidad de decir que sí a todo, porque puedo y porque quiero".

Oportunidad para la industria española

Desde el sector, destacan el espaldarazo que este proyecto puede tener, además de para la región, para la ciencia y la industria españolas: como señala Aguilar, compañías españolas han participado en grandes instalaciones relacionadas con la física, la astronomía "y sobre todo en instalaciones relacionas con la energía de fusión, como el proyecto ITER". "Sólo en 2020, la industria española batió récord de contratación en ITER al conseguir más de 40 contratos de un alto valor tecnológico por un importe que ascendió a más de 300 millones de euros".

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Construcción de ITER en Francia

Al respecto, el presidente de la Sociedad Nuclear Española, Héctor Dominguis, señaló hace unas semanas a LD cómo el proyecto granadino puede aprovecharse de "las capacidades técnicas e industriales" del sector nuclear en España tras décadas de experiencia. También subrayó la paradoja de que el país vaya a estar "involucrado en el mundo nuclear del futuro" mientras se abandona el presente.

En cuanto a la relevancia que va a tener este proyecto, Elisa Gil, vocal de Jóvenes Nucleares, destaca que es "crucial" para el desarrollo de la fusión nuclear porque es necesario encontrar materiales que "resistan" el impacto que sufrirá "la primera pared" de las cámaras de fusión, que recibirán "una irradiación altísima". Como destaca Gil, es un paso imprescindible "para conseguir la viabilidad de las cámaras de fusión a largo plazo". Además, las instalaciones permitirán "probar materiales para muchísimas aplicaciones".

Los cuatro grandes retos de la fusión nuclear y el papel que tendrá el acelerador de Granada

Gil destaca cómo en el proyecto están involucrados científicos de la Universidad de Granada, el CIEMAT, la Universidad Politécnica de Madrid y otros centros de investigación, y cómo "ya se están abriendo plazas" para trabajadores y colaboradores. La investigadora subraya que España tiene un gran potencial tecnológico y científico y cómo el entorno "es espectacular".

¿Cuándo llegará la fusión nuclear?

En cuanto a los plazos de un sueño lleva persiguiéndose décadas, Gil recuerda los "retos increíbles" que faltan por resolver. En este tipo de proyectos, señala, "estamos haciendo ciencia" y es difícil poner fechas para el momento en que se generará una fusión nuclear "competitiva" y capaz de generar electricidad de forma estable.

Por el momento, se quiere tener construido el acelerador de Granada en 2033 mientras que se apunta a mediados de siglo para lograr una fusión nuclear viable. Entre tanto, Moisés Weber, adjunto al Director de IFMIF-DONES España, recuerda que la financiación es un desafío añadido: "Aunque este año 2022 venimos oyendo cifras astronómicas alrededor de los proyectos de energía de fusión, se trata de cifras astronómicas para proyectos de investigación, pero no debemos olvidar que la energía de fusión no es una investigación, sino la puesta en servicio de una nueva fuente de energía". En su opinión, "ya vamos tarde" y "habría que "multiplicar el esfuerzo cuanto antes". El gigantesco proyecto ITER, que acumula años de retrasos y sobrecostes, acogerá los primeros experimentos en 2035.

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