El exdirector de Informativos de Canal Sur, Álvaro Zancajo, revela que Susana Díaz le dijo que iba a por él

Zancajo reconoce que la misma dirección que lo nombró para el cargo lo ha dejado caer sin misericordia tras las presiones sindicales y políticas.

Pedro de Tena

El suceso tuvo lugar en verano de 2020. Lo cuenta así el propio Álvaro Zancajo, exdirector de Contenidos Informativos, Nuevos Formatos y Transformación Digital de Canal Sur, destituido hace quince días: "Ya me lo advirtió Susana Díaz este verano cuando me abordó en el restaurante Barrabás de la plaza del Museo de Sevilla para espetarme sin mediar palabra: 'Prepárate porque vamos a ir por ti, Zancajo. Lo que te espera va a ser mucho peor a partir de septiembre'. Tengo que reconocer que no hablaba en broma".

Lo ha contado ahora Zancajo en el artículo que publicó este jueves en ABC sobre las circunstancias de su destitución. Además de la barrabasada de la secretaria general del PSOE andaluz, Zancajo denuncia otras no menos inquietantes: "En todo momento me he sentido tratado como un extranjero, no solo he sido señalado en numerosas ocasiones en el Parlamento andaluz sino hasta incluso por la ministra María Jesús Montero en el Congreso de los Diputados, llegándose a la violencia y amenazas por parte de algún miembro sindical".

Si lo que cuenta es alarmante, tampoco lo es menos que añada: "Tampoco en estos episodios recibí el apoyo esperado de la dirección". Esto es, Zancajo reconoce que la misma dirección que lo nombró para el cargo en los primeros compases del gobierno "del cambio", lo ha dejado caer sin misericordia tras las presiones sindicales y políticas que ya anticipó Susana Díaz.

Recuérdese que Zancajo fue destituido a los pocos días de consumarse la huelga de dos días, 22 y 23 de diciembre de 2020, que llevó el "negro" a las emisiones la cadena pública andaluza. Su cese pudo ser interpretado como un botín sindical cobrado tras la huelga, pero la intervención de Susana Díaz hace pensar que la larga mano del socialismo andaluz sigue manejando los resortes internos de Canal Sur tras dos años de gobierno "del cambio".

Que Canal Sur y su entramado de radio y televisión fue desde su fundación en 1988-89 un ente de partido mucho más que público no puede ser negado por nadie que le tenga respeto a la verdad y a los hechos comprobados. Por poner un ejemplo, hubo un tiempo en que Gaspar Zarrías, vicetodo de Manuel Chaves y condenado como él en el caso ERE, tenía a su primo en el entorno de la dirección, a la esposa de su primo como secretaria del director, a un amigo de Jaén como jefe de informativos y como director a un amigo suyo y de Manuel Chaves que ya había colocado a un hermano en la estructura de poder.

El poder del PSOE en sus informativos en el total de su programación fue tal que el propio Rafael Porras, hoy presidente de su consejo de administración, publicó cuando era director de la edición malagueña de El Mundo, lo siguiente: "Hasta los delegados de la emisora en las ocho provincias son nombrados, al igual que los representantes de las consejerías de la Junta, en función de los criterios de los secretarios locales del PSOE, de forma que las desconexiones informativas territoriales responden a las distintas 'sensibilidades' provinciales".

Álvaro Zancajo, uno de los rostros conocidos de la televisión debido a su paso por Antena 3 y por 24 horas de RTVE, ha acusado al actual gobierno "del cambio" de haber cedido a las presiones: "Ante todo este acoso se ha cedido y frente a todo ello, reivindico mi ejecutoria de profesionalidad e independencia como periodista, sin responder a presiones externas y tampoco a la presión constante de la dirección en determinado sentido. Y no me vanaglorio por ello porque considero que el periodismo libre e independiente constituye un servicio irrenunciable a la sociedad y es la garantía de un sistema democrático. Las acusaciones de Susana Díaz me preocuparían si no fueran un sarcasmo".

Zancajo, además, reivindica la autoría del proyecto de cambio de Canal Sur que ha sido aprobado por el Parlamento andaluz aunque duda que, tras su destitución, tenga alguna viabilidad:

Si la respuesta a la presentación por mi parte de un proyecto de transformación que se me solicitó ha sido cesarme en el cargo días después de su aprobación en el Parlamento, resulta evidente que pese a estar aprobado el proyecto quedará en nada. Se pierde así de nuevo una oportunidad de cambio en la RTVA, cuya necesidad nadie pone en duda, al faltar también en esta ocasión la necesaria determinación para llevarlo a cabo.

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