Felipe González carga contra los socios de Sánchez sin la presencia de Susana Díaz

Aunque no ha citado a nadie, puede deducirse de su intervención que tenía a algunos socialistas, comunistas y separatistas en mente.

Pedro de Tena

Felipe González aprovechó este miércoles la presentación de la fundación que lleva su nombre, que comenzó a forjarse en 2011 como se recuerda en su web y se constituyó en 2013, para arremeter contra el anticonstitucionalismo que invade la sociedad española. De hecho, apeló en Sevilla a la Constitución Española como garante de la democracia y ha pedido a los partidos políticos que trabajen para tener, al menos, "treinta años de estabilidad".

Felipe González subrayó que España "siempre ha sido un río bravo con tendencia a salirse de su cauce históricamente", y "ahora tenemos de nuevo los riesgos de desbordamiento", al tiempo que ha defendido el carácter "no militante" e "incluyente" de la Constitución española de 1978.

González ha admitido que en la sociedad española existe la incertidumbre respecto al futuro de la Constitución, pero sentó el principio de que "se puede vivir toda la vida denigrando la Constitución, siempre que no la violes… Nadie está obligado a creer en la Constitución, pero el compromiso para ser gobernante es respetarla", ha añadido admitiendo que hay políticos que no la respetan y que "han inventado la democracia contra la Constitución".

No es posible saber qué quiso decir cuando afirmó que en España tenemos una Constitución en exceso garantista recordando que "ser garantista significa serlo también para enjuiciar a los enemigos de la Constitución", aunque pareció destinar estas palabras al juicio del procés y a la sentencia del Tribunal Supremo.

Aunque no ha citado a nadie, puede deducirse de su intervención que tenía a algunos socialistas, comunistas y separatistas en mente porque en referencia al texto europeo de condena al nazismo y el comunismo, dijo, y recoge EFE, que mientras en Alemania "no se puede hacer una organización que exalte al nazismo ni al comunismo", para ser diputado en España "vale con el acatamiento (de la Constitución) si bien, "algunos acatamientos son un acto claro de desacato, que me dejen sentarme y ya veremos", prosiguió.

González, respecto a este asunto de las fórmulas de acatamiento de la Constitución "por imperativo legal", añadió que cuando ha escuchado algunas que se han empleado pensó que él, si hubiera tenido que prometer en esas circunstancias, "hubiera tenido que decir que sí, prometo cumplir y hacer cumplir la Constitución incluso para reformarla y defenderla contra todos sus enemigos que acaban de hablar aquí".

Eso sí, defendió al viejo comunismo de la transición que, "en aquel momento", hizo "un papel mucho más intenso para la reconciliación que los que hoy presumen de ser padres de la Constitución, pero son padres putativos".

El expresidente socialista precisó que "hemos vuelto a la anormalidad histórica" del país, tras vivir "35 años de estabilidad". Pero argumentó que la "situación de inestabilidad" que hay "desde 2015" no es "una anomalía". "La anomalía son los 35 años de estabilidad, y la anormalidad es lo que estamos viviendo.

Los observadores de la izquierda advirtieron que, aunque sin nombrar a Podemos, Izquierda Unida o ningún partido independentista catalán, lanzó contra ellos andanadas continuas. De hecho, sobre el endurecimiento de las penas por la exaltación del franquismo que ha prometido Adriana Lastra, portavoz del PSOE, pidió "prudencia" porque eso lo está promoviendo gente dijo que "ha roto el perímetro de la Constitución, y está justificando que haya gente que lo rompa por otra parte".

"Lo que hay que saber es qué hacer para tener por delante otros 30 años más de previsibilidad, encauzada hacia el progreso, la lucha de las libertades", porque, en caso contrario, "terminaremos por deshacer lo que tenemos sin hacer nada alternativo".

Respecto a los ataques que se hacen a la monarquía, González dijo que "nunca he sido monárquico, pero prefiero una monarquía republicana como la que tenemos a una republiqueta como las que nos proponen. Todos los discursos que veo excluyentes y totalizadores los veo expresarse en nombre de la libertad y esto es lo que me preocupa, porque dicen que defienden la libertad, pero es la suya, no la de los otros".

No se refirió a Hugo Chávez ni a Nicolas Maduro, pero sí a Evo Morales y a Fujimori. "No he sido un radical en mi vida, he sido una persona moderada, y en lo único que me he vuelto radical es en la defensa de la democracia, en definir nuestro futuro, en eso sí me he vuelto un radical. No me gusta que Evo Morales falsee las elecciones, como tampoco me gustó que lo hiciese Fujimori" rogando que "no le den paternidad los demócratas a ningún hijo de puta, sea como sea el hijo de puta", recoge eldiario.es.

En el acto en Sevilla no estuvo presente Susana Díaz, pero incluso el alcalde de Sevilla remitió un vídeo justificando su ausencia. Los que sí estuvieron presente fue la cúpula política de los ERE con Manuel Chaves, José Antonio Griñán y Magdalena Álvarez a la cabeza además de numerosos ex altos cargos del PSOE andaluz, como José Rodríguez de la Borbolla. Curiosamente siguió la costumbre de Pedro Sánchez de no permitir preguntas.

Tampoco hubo declaraciones. González entró en la Casa de la Provincia de la Diputación de Sevilla 40 minutos antes de comenzar el acto y entró en la sala del acto tres minutos después de las siete de la tarde. Cuando terminó el acto, Felipe González se entretuvo tanto que cuando salió no había periodistas esperando declaraciones.

La directora de la Fundación, Rocío Martínez-Sampere, explicó las "ciertas reticencias" que el expresidente trasladó al principio a la conformación de una fundación con su nombre, si bien finalmente aceptó que se pueda "aprender del pasado poniendo a disposición" de los ciudadanos "la memoria cívica, el legado documental" del histórico socialista.

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