El gobierno andaluz aprovecha la huelga de Canal Sur para iniciar reformas menos tímidas

La dirección de la RTVA ha designado a tres periodistas de fuera de la "casa" para la reordenación de los contenidos.

Pedro de Tena (Sevilla)

Durante más de un año, salvo los cambios en las cúpulas directivas apenas se ha percibido la reforma anunciada para los medios de comunicación públicos andaluces resumidos bajo la entidad conocida como Canal Sur. Podría decirse que el nuevo gobierno ha tenido un cuidado "exquisito" en no molestar al poder sindical, que es quien manda en el entramado bajo las instrucciones del PSOE en la sombra y sus tentáculos profesionales, aunque no se sabe cuál es la tasa de afiliación real.

Pero al no haber servido de nada, tras conocerse la convocatoria de huelga total para el día 27 de febrero, justamente la víspera del Dia de Andalucía, el gobierno de centro derecha parece haber despertado del sueño gatopardiano para advertir que las reformas son imprescindibles si se quiere que los medios públicos andaluces no naufraguen. O sea, como se dice coloquialmente, de perdidos, al río.

Por ello, una vez conocidos los paros parciales y la huelga de 24 horas convocada, aunque no por todos los sindicatos presentes en la cadena pública, sí por los de mayor presencia, aunque nadie sabe en verdad cuál es la tasa de afiliación, la dirección de la RTVA ha designado a tres periodistas de fuera de la "casa" para la reordenación de los contenidos programáticos e informativos.

Se trata del periodista Álvaro Zancajo Fenoll, al que hemos visto en Antena 3 y otros medios, al frente de Contenidos Informativos y Transformación Digital que sustituye al moderado jerezano Javier Domínguez, de la casa. La periodista Desirée García-Escribano, vinculada a Ciudadanos y a Juan Marín, será la nueva directora adjunta de Contenidos Informativos, que tendrá junto a sí al actual subdirector de los Servicios Informativos, Gabriel García. Carmen Torres será la nueva delegada de CSTV en Madrid, donde sustituye a Mercedes Fonseca.

Ha faltado tiempo para que el PSOE de Andalucía, presencia que se advierte siempre en todos los movimientos internos del personal de Canal Sur, arremeta contra los cambios en la cúpula profesional que se ha anunciado. El portavoz socialista en la comisión parlamentaria de RTVA, Francisco Conejo, acusó ayer a la Junta y a la dirección de la cadena autonómica de haber "roto unilateralmente" el consenso político con los últimos nombramientos que "confirman la ocupación ideológica de la derecha".

Añadió Conejo que "ni se han modernizado las infraestructuras de la RTVA, ni se han cubierto las necesidades de personal" pero "sí se ha reducido la plantilla tal y como se recoge en el presupuesto del 2020".

Ayer mismo, ya conocida la inevitabilidad de la huelga, fue el actual director general de Canal Sur Radio y Televisión, Juande Mellado, quien señaló, según una nota, que la incorporación de estos nuevos perfiles ayudarán en la consecución de estos objetivos y permitirán aumentar la competitividad.

Pero la nota más importante emitida en estos días por la nueva dirección de Canal Sur ha sido la del pasado día 7 de febrero, en que la dirección del Ente Público RTVA nombrada por el nuevo gobierno, hizo una defensa contundente de un grupo de reformas que hasta el momento no se habían puesto en marcha pero que podrían ver la luz a partir de ahora.

De hecho, la nota niega que sea posible la consolidación de los todos los puestos de trabajo, muchos de ellos bajo sospecha de enchufismo, en el marco legal vigente, caballo de batalla de los sindicatos afines al PSOE andaluz. Pero recuerda que "todos los agentes que integran esta empresa (Dirección, Representación legal de los trabajadores, trabajadores, etc.) coinciden en la urgencia y necesidad de llevar a cabo una auténtica transformación de la misma en la que va implícita su propia supervivencia y el servicio público que desempeña."

En a nota, advierte de la necesidad de una "transformación sustancial de los actuales procesos en la producción de noticias y contenidos de actualidad en radio, televisión, web y redes sociales" y "un impulso a los nuevos canales y formatos que adquieren vitalidad en el hábitat digital y en las redes" que tengan como consecuencia un estímulo profesional. Esto es, una reforma del equipamiento técnico sí que es inevitable, así como la formación requerida para manejarlo.

Estos cambios son previos a la redacción de un plan de ordenación de recursos humanos que sea realista, para lo cual será preciso, además, un marco presupuestario y financiero adecuados y de la correspondiente negociación con la representación legal de los trabajadores.

La nueva dirección ha insistido en haber conocido de primera mano la realidad de las delegaciones territoriales, sobre todo las provinciales, de haber adjudicado 100.000 euros de presupuesto donde había 0 euros-Es más, en los seis meses de trabajo del nuevo equipo se ha logrado una transferencia de 4,5 millones de euros específica para dotación tecnológica -con prioridad absoluta para atender las necesidades más acuciantes de los centros territoriales y de Canal Sur Televisión.

La nueva dirección defiende la producción propia junto a las producciones externas, también en los servicios informativos y se trabaja en un proyecto de registro de ideas por parte de los profesionales de la empresa, el cual se encuentra en fase de estudio en el Área Jurídica para garantizar los derechos de propiedad intelectual de los autores. Sin embargo, las quejas internas acerca de la promoción de trabajadores de la propia Casa taponados por las viejas guardias siguen desatendidas.

La nueva dirección, ante las exigencias de "democratización" interna y la participación del personal en la toma de decisiones de la entidad, "manifiesta su sorpresa ante una solicitud y modo de actuar que no ha existido en la empresa en sus treinta años de historia. Ni en esta ni en cualquier ente similar sea público o privado", en referencia a que en la etapa de gobierno del PSOE jamás se reivindicó tal cosa lo que relaciona las súbitas exigencias democráticas con la salida del PSOE del gobierno. Ha recordado la nota que hay decisiones que pertenecen al ámbito del poder y dirección de la dirección que son exclusiva potestad de ésta.

En las apreciaciones de la nota, se deduce que la dirección de la entidad considera la huelga como un acto de presión política de la izquierda en fecha señalada para la Comunidad por lo que no se explica que se pida el relanzamiento de una negociación colectiva cuando tal negociación se desarrolla de manera continua y la Dirección no se ha negado nunca a reunión alguna.

A partir de ahora se verá si el "buenismo" acomplejado de la dirección del Ente Público deja paso a una decidida voluntad de reforma que convierta de verdad y profesionalmente en la "nuestra", esto es, de todos los andaluces lo que hasta ahora ha sido la "suya", esto es, del PSOE y en general de la izquierda.

A continuación