La suciedad toma Cádiz tras los impagos del Ayuntamiento de 'Kichi' a sus limpiadoras

El alcalde consideró solidario donar la mitad de su sueldo al colectivo de las limpiadoras, pero no consiguió resolver el problema de fondo.

Pedro de Tena

Ya se sabe que José María González, Kichi, no es responsable de nada porque así lo decidió hace tiempo dejando a sus subalternos la tarea que "quemarse" con los "marrones" que vayan surgiendo en las tareas de gobierno. Así, tampoco es responsable del impago que sufren las limpiadoras de las dependencias municipales que están tomando medidas que dejarán sucia la ciudad, los colegios públicos llenos de niños, las dependencias municipales e incluso el Teatro Falla, marco de los inminentes carnavales de 2020.

Hasta el grupo socialista en el Ayuntamiento de Cádiz ha mostrado su apoyo al colectivo de limpiadoras de dependencias municipales, colegios e instalaciones deportivas que "continúan sufriendo el impago de sus nóminas y que vuelven a manifestarse". Además, ha exigido "una solución definitiva a este problema".

El "problema" es que la concesionaria del servicio de limpieza de las dependencias municipales de la ciudad de Cádiz era la empresa sevillana Expertus que, hace unos meses, se vio inmersa en un proceso concursal que dejó a las limpiadoras de la ciudad y sus lugares públicos sin cobrar cuando debían durante varios meses.

El alcalde de Cádiz consideró oportuno y solidario donar la mitad de su sueldo al colectivo de las limpiadoras afectadas, pero, naturalmente, no conseguía resolver el problema de fondo en su calidad de primer edil, que es su responsabilidad. De hecho, el pasado 3 de enero tuvo que adjudicar por la vía de urgencia, y dada la situación, los servicios de limpieza a la empresa Azvi Cointer.

Según el PP, el problema de la limpieza en Cádiz data desde que Kichi llegó a la alcaldía de la ciudad. Desde 2015, se han sucedido las dificultades que no han sido resueltas por el Ayuntamiento que gestiona Podemos gracias a la abstención del PSOE. Ahora, ni el PSOE está dispuesto ya a soportar el desmadre generado por la falta de limpieza en la ciudad.

Como consecuencia de la crisis de la empresa y de las dificultades para la licitación de nuevo aspirantes al servicio, las limpiadoras municipales sufrieron graves perjuicios en la percepción de sus sueldos a lo largo de varios meses.

El pasado 3 de enero, el Ayuntamiento de Cádiz adjudicaba por la vía de emergencia el pliego para los servicios de limpiezas de dependencias municipales, de limpieza de centros educativos públicos y mantenimiento de centros educativos públicos. Pero en vez de Kichi, fue la cuarta teniente de alcalde, Lorena Garrón, la que daba la cara sobre la situación.

Garrón explicó que "la emergencia ha venido marcada por los impagos de la empresa Expertus a las trabajadoras que han creado una situación de vulnerabilidad para este colectivo". Desde el Ayuntamiento, añadió, "hemos hecho todo lo posible para buscar una solución, primero abonando directamente la nómina del mes de noviembre y ahora con esta medida para que otra empresa asuma el servicio y las trabajadoras puedan desarrollar su trabajo con normalidad y sin retrasos en sus nóminas".

La licitación del servicio se ha dividido en tres lotes de los cuales, se ha adjudicado a la empresa Cointer los dos primeros lotes que comprenden el servicio de limpieza de dependencias municipales y de limpieza de centros educativos públicos por un importe de 18,44 euros por hora y a la UTE formada por Azvi y Cointer el tercer lote que comprende el mantenimiento de centros educativos públicos por un importe de 19,23 euros la hora.

Pero la realidad es que, aunque ya ha sido dadas de alta por la nueva empresa, les han comunicado que no van a cobrar la nómina que tenían pendiente, concretamente desde el mes de diciembre, incluida la paga extra de Navidad.

La respuesta de las limpiadoras ha sido que no van a limpiar ni los centros escolares y han anticipado que tampoco limpiarán el Teatro Falla, la plaza mayor de los Carnavales de Cádiz, que comienzan este fin de semana con los concursos infantiles. Además, han ocupado el Ayuntamiento exigiendo sus nóminas y gritando contra el alcalde Kichi, al que responsabilizan de incumplir su promesa de negociar con la nueva empresa de limpieza "el abono de paga y salario pendiente del mes de diciembre".

El problema de la limpieza en Cádiz es tal que incluso se ha barajado la posibilidad de que los padres de los niños que asisten a las aulas escolares gaditanas fuesen los que se encargasen de la limpieza aunque se ha desechado por considerar que, de hecho, se actuaría como esquiroles en el conflicto de las limpiadoras.

El PSOE ha denunciado a un gobierno que considera parchista y considera que las limpiadoras están en total indefensión y sin información. Concretamente, ha dicho que las limpiadoras "no necesitan parches ni caridad, sino que se dignifique su trabajo cumpliendo con los derechos que les corresponden".

Señalando a la responsabilidad del equipo municipal de Podemos el PSOE añadía que "después de tanto tiempo no se puede culpar únicamente a la anterior adjudicataria" y ha incidido en que "el equipo de gobierno es el responsable último de que se respeten los derechos laborales de las personas que desempeñan su trabajo para el Ayuntamiento".

Por último, la portavoz Mara Rodríguez ha apuntado que "este caso es una consecuencia más del caos al que este equipo de gobierno ha llevado la contratación y que está afectando a las limpiadoras, a las informadoras turísticas, al personal de seguridad del Teatro Falla o al de atención al público de las dependencias culturales, por poner algunos ejemplos".

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